sábado, 11 de febrero de 2012

Nikita, una grata sorpresa

Nikita fue un remake que The CW decidió estrenar la temporada pasada. Todos sabemos la temática juvenil que suele colmar la parrilla de esta cadena (The Vampire Diaries, One Tree Hill, Supernatural, Smallville, Gossip Girl). Curiosa apuesta la de esta cadena con Nikita. 
A grandes trechos puedo asegurar que Nikita ha sido una de las sorpresas de los últimos meses, un descubrimiento que ha situado a Nikita entre los MUST de mi lista de series. Pero hablemos tras el salto... (Más información).

Nikita está basada en una película francesa de 1990 y en la serie de televisión canadiense, por la que la mayoría de nosotros la conocemos. Nikita viene a ser el "James Bond" femenino, y supongo que esto fue lo que más me echó atrás en su momento. Ni soy fanático del "agente 007", ni la ficción con espionaje como trama principal es la que más llama mi atención. Pero Nikita sorprendió, primero a la audiencia, y un año más tarde a un servidor. 

Nikita fue el estreno más exitoso de la cadena en los últimos años, superando al de la famosísima "The Vampire Diaries". Lo más asombroso de todo es que la serie se hizo un hueco entre un público poco habitual al de la cadena, el público masculino adulto.
Puedo asegurar que Nikita sorprende y engancha desde su episodio piloto, y tiene una primera temporada más que notable, en que la acción no decae (excepto en un par o tres de episodios de la segunda mitad) y que va in crecendo. Ofrece momentazos y personajes tan bien construidos que no puedes evitar odiar al que se gana la animadversión a pulso, y simpatizar con las innumerables víctimas de la llamada División, una rama secreta del gobierno americano.
Alex se gana el favor del público, con un personaje altamente atractivo y que comparte protagonismo con Nikita, mujer fría y vengadora cuyos sentimientos solos salen a la luz al recordar a su amado Daniel. Y un Shane West al que el papel de Michael le va como anillo al dedo (tiene gestos de prepotencia que me recuerdan vagamente a Chuck Bass en Gossip Girl). 
En el bando de los malos tenemos a la actriz Mindy Clark, haciendo el papel que mejor sabe hacer (de hecho, es el único que le conozco a esta actriz), de mala malísima, con esa mirada que no augura buenas intenciones, y Percy, que focaliza todo el odio que genera en el espectador.
Atención a todos los seriéfilos lectores del Círculo Bipolar a la comparación que voy a hacer, pero Nikita ha llegado a ocupar (eso sí, parcialmente) el hueco que hace tanto tiempo dejo la serie Alias. Eso sí, guardemos las distancias, porque el personaje de Nikita está a años luz al de Sidney Bristow, y pese a la trama de acción y espionaje que ambas series comparten, la creación de J.J.Abrams (sí, este señor está hasta en la sopa) tenía cierto misticismo tipo Lost del que Nikita carece.

Considero que estamos viviendo una época en que el aluvión de series está repercutiendo en la industria. Ya no hay segundas oportunidades para las ficciones estadounidenses, o ponen "toda la carne en el asador" en la primera mitad de la temporada, o la audiencia y la crítica sepultarán tu creación. Esto tiene sus ventajas e inconvenientes. Por un lado, la audiencia "sentencia" duramente a una serie que con más desarrollo podría dar a luz a una gran trama, recordemos que grandes series como "Expediente X" pasaron inadvertidas en sus primeras temporadas hasta que consiguieron marcar un hito en la historia de la televisión. Sin embargo, tenemos grandes "primeras temporadas", con acción trepidante, cuya historia no puede (ni debe) cesar, porque el mínimo despiste provocará una huida de espectadores irrecuperables.
Esta es la sensación que tengo respecto a ficciones como "The Vampire Diaries" o "Nikita", que sacan toda la artillería pesada al principio y hacen temporadas espectaculares. Luego el milagro es mantener tan alto nivel. Parece que la cadena The CW ha aprendido bien la lección.
Y es que nos hemos convertido en una audiencia extremadamente exigente, selectiva, y sobretodo impaciente. Eso sí, el resultado pueden ser series de tres temporadas que nos dejen con la boca abierta, y no las de diez temporadas que tienen un final agónico.
Mientrastanto, si hay algún/a seriéfilo/a al que le de pereza engancharse a Nikita (como me pasó a mi en su momento) le recomeniendo encarecidamente que le eche un vistazo a los primeros episodios. Y es más, si llega a la mid-season finale, entonces desengancharse será "misión imposible".


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